TIENE TUMBAO HAVANESE

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EL BICHON HABANERO: DE CUBA, GENIO Y FIGURA

Cuando España desplegò sus velas hacia "Nuevo Mundo" y planto su bandera en las virginales playas cubanas, el mundo aborigen se termino. Fue arrasado por la enorme marea de la conquista y la colonizacion españolas, que no dejo otra cosa en las nuevas tierras sino el sedimento de su propia historia, cultura y costumbres, es decir, las semillas que, germinado en un nuevo entorno, terminarian por producir un mundo diferente.De modo que la cultura cubana nació, en primera instancia,de la apropiacion, asimilacion, y ulterior transformacion de lo europeo. Y, en tal sentido, los animales domesticos, no son una excepcion.  Entre los animales domesticos mas notables que los españoles trajeron a la isla se encuentra, desde luego, el perro. Por entonces, los tipos mas comunes de perros españoles eran los mastines, sabuesos, galgos, perros de agua, dogos y perros de pastoreo. Todos eran animales de trabajo, por lo que fueron empleados durante los primeros años de la conquista y la colonizaciòn para acometer las ingentes tareas del momento: proteger propiedades, hacer la guerra, cazar y pastorear rebaños. Con el tiempo, algunos de ellos tomaron en la isla rasgos propios y dieron origen a algunas razas que, en su tiempo, fueron consideradas, con propiedad, cubanas. Este es el caso del llamado "Dogo" o "Sabueso Cubano" y del "Perro Ganadero Criollo", el primero, ya extinguido y el segundo, en franco proceso de extincion.


Pero ya en el siglo XVII, cuando se ha consumado la conquista, se ha estabilizado lo suficiente la vida colonial y se han fomentado las principales industrias del pais, se dan las condiciones propicias para la importacion y cria de los perros de compañia y juguete, lamados asi porque su unica funcion consiste en servir de entretenimiento a sus dueños. Estos perros - llamados entonces, "falderos" - habian estado de moda en Europa desde el Renacimiento. Eran las mascotas predilectas de las damas y de los grandes señores de gusto remilgado en casi todas las cortes europeas. Entre ellos, habìa uno muy popular: se trataba de un perrillo blanco, pequeño y lanudo conocido genericamente como Bichòn.


Para hablar con propiedad, debemos decir que los Bichones son perros de muy antiguo origen (Darwin sugirio que existian ya en un tiempo tan remoto como seis mil años antes de nuestra era) seis mil años antes de nuestra era). El término "Bichón" (en francés, "perro lanudo"), que podría ser una contracción de la palabra, también francesa, "Barbichon" (perro barbudo), y estar relacionada con el término (Ídem) "Barbet" (denominación de un antiguo perro de aguas), se aplica a varias razas de perros de ancestros comunes y, por analogía, se ha convertido en sinónimo de perro peludo.               

Existen referencias de que los Bichones fueron conocidos en la antigua Grecia y, algunos siglos después, aÚM^fWsibíe encontrarles en casi todos los países que comparten costas en el Mediterráneo. Probablemente se mantuvieron a  contrapelo del tiempo a causa de su maravilloso carácter, muy orientado hacia las intenciones de su dueño, al cual continuamente observan, imitan y se desviven por complacer y divertir.

En la actualidad, existen más de cuatro razas de Bichones. Estas son: el Bichón Maltes, el Bichón Bolones, el Bichón Frisé, el Bichón Habanero, el Lowchen (o Pequeño Perro León) y el Cotton de Tulear. En la época de la colonización española del llamado Nuevo Mundo, pareciera que había incluso más, pues se ha mencionado, incluso, hasta un Bichón de Manila, pero cuando uno toma en cuenta que la España de entonces era un imperio en expansión de efectivo poderío marítimo, que dominaba media Europa y que fue capaz de ;-¿;¿-r.izai' no sólo gran parte de América bino también determinadas regiones de Asia y de África, entonces uno asume que, por ser una difusora de cultura, España fue también una difusora del perro, y especialmente del perro de moda, del Bichón. Por eso, no es difícil encontrar reportes de Bichones en sus colonias o en los territorios que le pertenecían como Cuba, Filipinas, Tenerife, Alemania, Madagascar...

Gracias al tiempo y a esta dispersión de Bichones por distintas y distantes regiones del mundo, hoy tenemos un grupo de razas caninas perfectamente desarrolladas y definidas. Diferencias históricas, geográficas, culturales, climáticas, determinaron su diferenciación, remodelación y articularización.

En e! caso de nuestro Bichón. el Bichón Habanero, su origen hay que buscarlo tanto en los antiguos perros de aguas españoles como en diferentes perros especialmente Bichones, llegados a la isla a partir del siglo XVII lo mismo a través del comercio legal con España que a través del comercio clandestino con los piratas europeos.

Gon el decurso del tiempo, la relativa escasez de perros de lujo (que  odemos imaginar en manos de un selecto grupo de ricas familias de hacendados), las condiciones diferentes de alimentación y clima, y el incipiente gusto criollo (que ya en el XVIII comenzaba a diferenciarse del peninsular) terminó por conformarse en la isla un Bichón diferente. Se trataba de un perro miniatura de largo y sedoso pelo blanco, que fue conocido entonces como Blanquito de La Habana o Perro de Seda de La Habanf. El "Blanquito" fue inmortalizado por el conocido pintor cubano Vicente Ejcobar en su Retrato de una joven, de 1797. Y fue descrito en un libro sobrs Cuba, por la Condesa de Merlín. de la siguiente manera: "Parto mañana. "Spda la casa está en movimiento, soy objeto de todos los cuidados de cu¿ntb»*m*^gdeem: hermanos, familiares, amigos, todos vienen a deséame buen .¿viaje, a traerme un recuerdo... Todo está previsto. Las galerías están repletas de cajas de dulces, de cajas de galletas, de chocolate, de frutas de todas las especies, de jaulas de pájaros de plumajes vistosos; dos pequeños perritos de seis pulgadas cada uno, de ojos redondos y negros que brillan a través de largas hebras de seda blanca como copos de nieve, están sentados en su cesta adornada con lazos rosados esperando la partida...". «

A comienzos del XIX, La Habana eraíun puerto de intenso tráfico, un punto de confluencia de flotas, emigrantes y viajeros de todas partes del mundo. Desde finales del XVIII los franceses habían estado llegando a Cuba desde Haití y Santo Domingo, huyendo de la Revolución. Nuevas costumbres, estilos y culturas habían tomado nuevo asieito en nuestra benéfica isla. El perro Caniche (o Poodle). de erigen alen^En. o.:ro de adopción francesa, para o también su entrada en esoamomentos. Poco a poco, el Blanquito de La Habana comienza a transformarse. El cruzamiento con sangre de Poodle se hace evidente y surge entonces lo que hoy conocemos como Bichón Habanero.

El Bichón Habanero que. curiosamente los cubanos llaman "Poodle con Maltes" (quizás como una reminiscencia de sus orígenes) es un pequeño perro de largo pelo ondulado y carácter vivaz, cariñoso e inteligente. Como el propio cubano, es el producto de una mezcla de variados antecedentes y, también como él. es a la vez alegre, alardoso, mimoso y un tanto buscapleitos.

Fue el faldero por excelencia de la aristocracia criolla durante el siglo XIX pero, a principios del XX, cayó un tanto^ ei glvido. relegado por oirás razas caninas de moda.

Por suene, hace ya algunos años, un grupo de cinólogos hemos ido en su rescate y tenemos el orgullo de decir hoy que hemos restablecido esta bella y exótica raza, una verdadera y rara joya de nuestra cultura canina.

Sin embargo, la historia no ha tenido aún el final feliz que nosotros  esperamos. En 1989 le fue retirado a Cuba el patrimonio sobre esta raza y a pesar de todos nuestros esfuerzos y apelaciones ante la Federacion Cinològica Internacional, aun no hemos conseguido su total restitución.

 

Zoila Portuondo

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